El 22 y 23 de agosto de 2026, las fiestas y los festivales de Hauts-de-France se juegan de noche: Le Souffle de la Terre reabre en Ailly-sur-Noye con casi 800 voluntarios, Beauvais ilumina su catedral, Le Touquet cierra sus Pianos Folies.
Casi ochocientos voluntarios.
Le Souffle de la Terre volvió el 21 de agosto a Ailly-sur-Noye, en el Somme. El 22 y 23 de agosto de 2026, qué hacer en Hauts-de-France pasa sobre todo al caer la noche: Beauvais ilumina su catedral, Lille proyecta sobre sus fachadas, Le Touquet cierra sus Pianos Folies.
Tres mil quinientos personajes en Ailly-sur-Noye
Chemin d'Altforweiler, en Ailly-sur-Noye. Allí casi 800 voluntarios sostienen Le Souffle de la Terre, cuya edición 2026 abrió el 21 de agosto y aguanta hasta el 19 de septiembre.
El espectáculo vuelve al mismo sitio cada verano desde 1986.
Su fresco vivo recorre 20.000 años de historia de Picardía en noventa minutos y mezcla pirotecnia, juegos de luz, música y teatro. Los voluntarios de la asociación encarnan 3.500 personajes: con esa plantilla, cada uno asume cuatro o cinco papeles a lo largo de la velada.
Ningún otro espectáculo de luz y sonido de Hauts-de-France trabaja a esa escala. El título de mayor montaje del género en la región descansa tanto en esa aritmética como en cuarenta veranos seguidos sostenidos por la misma asociación de pueblo.
En una región donde el final de agosto se juega sobre todo en las fachadas de los monumentos, este es el único montaje que pone a un pueblo entero en escena. El 22 y el 23 caen en el primer fin de semana de la edición, dos días después del estreno.
Del Touquet a la bahía del Somme
El sábado 22 de agosto, Les Pianos Folies du Touquet cierran su semana en el Palacio de Congresos de la estación balnearia, con los pianistas nacionales e internacionales que el festival reúne cada agosto desde hace más de quince años; la edición 2026 termina el 22/08/2026. Esa misma tarde, en la plaza de la Concorde de Neufchâtel-Hardelot, Les Estivales Musicales de Hardelot dan su concierto gratuito de las 18.30, con pop-rock, variedad francesa, world music, blues o grupos tributo según el sábado.
En Calais no cierra nada.
Le Dragon de Calais sale todo el año por la avenida Winston Churchill: más de quince metros de acero y madera tallada ideados por François Delarozière y la Compagnie La Machine, que escupen fuego, humo y agua y llevan pasajeros a lomos. Desde su estreno de noviembre de 2019, la máquina se ha convertido en la atracción principal de la ciudad.
En la bahía del Somme, este fin de semana Chés Wèpes pasea hasta el 31 de agosto sus espectáculos, cuentos, canciones y juegos tradicionales de pueblo en pueblo alrededor de Saint-Valery-sur-Somme, en lengua picarda desde el año 2000. En Amiens, el Festival Internacional de Jardines coloca medio centenar de creaciones contemporáneas en los hortillonnages hasta el 11 de octubre, esos jardines flotantes moldeados desde la Antigüedad y convertidos cada verano en museo al aire libre.